La historia del agua de mar como agente terapéutico es un relato fascinante que se extiende desde las antiguas civilizaciones hasta los laboratorios de biotecnología del siglo XXI. A lo largo de este tiempo, el agua de mar ha sido venerada como una fuente de salud y vitalidad, pero también ha sido objeto de controversia y escepticismo.
Con este artículo de Vizmaraqua, podrás sumergirte en las profundidades de la historia para explorar los orígenes curativos del agua de mar, distinguiendo los hechos históricamente contrastados de las afirmaciones populares, para ofrecer una perspectiva clara y veraz.
La historia del agua de mar en la Antigüedad
El uso del agua con fines terapéuticos, conocido como hidroterapia, es una práctica tan antigua como la propia medicina. De hecho, ya en la Grecia Clásica, figuras como Hipócrates (c. 460-370 a.C.), considerado el padre de la medicina, sentaron las bases de la terapia higiénica, que incluía el uso de baños para tratar diversas dolencias. Por otra parte, textos del Corpus Hippocraticum ya mencionaban el uso del agua en tratamientos, aunque es importante señalar que estas referencias solían ser a la hidroterapia en general, sin distinguir necesariamente entre agua dulce, termal o marina.
Los romanos, herederos de la cultura griega, elevaron los baños a una forma de arte y una práctica social en sus famosas thermae y balnea. Autores como Celso y Galeno documentaron el uso de baños a diferentes temperaturas para mantener la salud 1. Si bien el uso principal era con aguas termales y mineromedicinales, existen evidencias puntuales del uso de agua de mar, como la fórmula romana conocida como thalassomeli, que la incluía en su composición.
El Renacimiento de la Terapia Marina: El Siglo XVIII y la Talasoterapia
La historia del agua de mar como remedio moderno comienza a tomar forma en el siglo XVIII en Inglaterra. Fue el médico británico Dr. Richard Russell (1687-1759) es una figura clave en este resurgimiento. En 1750, publicó su disertación «De Tabe Glandulari», donde recomendaba el uso de agua de mar, tanto en baños como bebida, para tratar afecciones de las glándulas linfáticas.
El trabajo de Russell forma parte indiscutible de la historia del agua de mar, ya que fue fundamental para popularizar los balnearios costeros, transformando pueblos pesqueros como Brighton en prósperos destinos turísticos de salud. A finales del siglo XVIII, ya existían unos 60 establecimientos de baños en las costas de Inglaterra, sentando las bases de una nueva industria terapéutica.
Pero no fue hasta el siglo XIX que esta práctica recibió su nombre oficial. En 1867, el médico francés Dr. Jacques de la Bonnardière acuñó el término «Talasoterapia», combinando las palabras griegas thalassa (mar) y therapeia (curación). Este término definía el uso del medio marino, incluyendo el clima, el agua, los lodos y las algas, con fines preventivos y curativos.
René Quinton y la «Terapia Marina»
Ninguna figura es más central y controvertida en la historia del agua de mar que el biólogo y fisiólogo francés René Quinton (1866-1925). Y a diferencia de sus predecesores, Quinton no era médico, sino un científico que abordó el estudio del agua de mar desde una perspectiva biológica fundamental.
En 1904, publicó su obra magna, «L’eau de mer, milieu organique» (El agua de mar, medio orgánico). En ella, postulaba su famosa teoría: la composición química del agua de mar es análoga a la del plasma sanguíneo y, por tanto, el medio marino es el medio vital original de las células. Quinton desarrolló un método para esterilizar en frío el agua de mar y la diluía hasta una concentración isotónica (misma salinidad que el plasma), creando lo que llamó el «Plasma de Quinton».
| Hito Clave de René Quinton | Año | Descripción |
| Primeros artículos | 1897 | Presenta sus investigaciones iniciales a la Sociedad de Biología de París. |
| Publicación principal | 1904 | Publica «L’eau de mer, milieu organique», su obra fundamental. |
| Primer laboratorio | 1905 | Establece su propio laboratorio para esterilizar agua de mar. |
| Producción | 1907 | Comienza la producción del «Plasma de Quinton». |
A él se le atribuye haber salvado miles de vidas, especialmente de niños con cólera y desnutrición.
La evidencia sobre el agua de mar en el siglo XXI
La talasoterapia, como la definió La Bonnardière, cuenta con un creciente cuerpo de evidencia científica que respalda sus beneficios para ciertas condiciones. Una revisión narrativa de 2024 publicada en el International Journal of Biometeorology analizó 16 estudios clínicos y concluyó que la talasoterapia muestra mejoras significativas en la severidad de la enfermedad y la calidad de vida de los pacientes, con la evidencia más sólida en el tratamiento de la psoriasis y la fibromialgia. Otros estudios sugieren beneficios del agua de mar para la dermatitis atópica y otras condiciones reumáticas.
En cuanto al consumo de agua de mar, es importante distinguir entre el agua de mar natural y el agua de mar filtrada, como la que puedes encontrar en la tienda online de Vizmaraqua, con sus productos Aqua de mar, MarSport y MarAqua, cada uno de ellos con diferentes aplicaciones y beneficios para el organismo.
Ya que el agua de mar sin tratar puede contener bacterias, virus y contaminantes químicos peligrosos para la salud.
Conclusión
Hoy, la historia del agua de mar entra en una nueva era donde la ciencia y la tecnología permiten aprovechar los beneficios del medio marino de forma segura y controlada.
En este sentido, los productos modernos de agua de mar filtrada y embotellada representan la evolución natural de las intuiciones de Quinton, aplicando procesos rigurosos de microfiltración, esterilización y control de calidad que eliminan contaminantes y patógenos, preservando al mismo tiempo la riqueza mineral del océano.
Estos productos ofrecen un aporte equilibrado de minerales y oligoelementos, como el magnesio, potasio, calcio o zinc, que pueden contribuir al bienestar general como parte de una dieta equilibrada.
Por lo que esta nueva generación de productos cierra el círculo histórico, combinando la sabiduría ancestral sobre las propiedades del mar con la seguridad y el rigor que exige la ciencia moderna, ofreciendo una alternativa responsable para quienes buscan incorporar los elementos del océano en un estilo de vida más natural y saludable.
